THA1: Tema jurídico. El
deber de obediencia del trabajador. El derecho de resistencia.
El empresario tiene potestad para ordenar el ejercicio de
tareas a sus empleados y ellos tienen que obedecer estas órdenes si no quieren
ser sancionados mediante un despido disciplinario. Por otro lado, este poder
empresarial está limitado mediante el Estatuto de los Trabajadores.
El problema que existe sobre esta cuestión, es cuando los empresarios emiten ordenes que
pudieran ser ilícitas y el trabajador no sepa diferenciar si esta orden puede
ser licita o no.
Tras la reforma laboral del 2012 ha aumentado el poder del
empresario en la toma de decisiones de ámbito laboral. Como se puede ver
reflejado en el artículo 84.2 del Estatuto de los Trabajadores en el que se da
preferencia de aplicación al acuerdo que pudieran alcanzar la representación
social y el empresario sobre el convenio
del sector o la empresa.
Es difícil detectar
que las órdenes del empresario sean ilícitas ya que estas órdenes tienen
presunción de legalidad y el casuismo es alto. Por ello, se reflejan algunos
supuesto en los que el empresario podría no obedecer las órdenes del empresario
como: que se dé un riesgo grave e inminente en el trabajo que ponga en peligro
la integridad física del trabajador, que el empresario ordene al trabajador en
sus vacaciones a acudir al centro de trabajo y en relación a los
reconocimientos médicos que son voluntarios para los trabajadores salvo en los
casos en los que estos se convierta en obligatorios porque el reconocimiento es
para revisar un problema que puede afectar al trabajador y a terceros.

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